Casi terminamos ya con la fase de pruebas del blog. Gracias de nuevo a Dani por las aportaciones técnicas y de diseño, espero que esto pueda estar más al día. Mientras, os dejo algunos poemas para leer entre horas.
Rima I
Son altas las cimas de nieves blancas Y oscuras las nubes que el cielo rompen Con rayos que estallan anticipados al trueno que luego su fuerza impone. Son blancas las cimas si el sol las roza, Mas ya no lo hace pues es de noche; Y el negro del cielo impregna el paisaje Tornándolo tétrico sin sus colores. No hay luces ni sombras, ni un pensamiento Que aguante el embate de aquellos dioses; No existe refugio ni salvaguarda Ni techos ni casas misericordes. Tan solo el poema de un hombre triste Mantiene alejada a la muerte entonces: los versos, tan graves y tan solemnes, la harán tiritar por lo aterradores. ¡Que venga la dama con su guadaña! ¡Que acuda la parca con sus legiones! Si queda un reducto de poesía, El poeta será mucho más que un hombre; Si queda un reducto de poesía… ¡Cielos y cimas, oíd su redoble!
Soneto I
Si pudiera dar fe que en mi futuro Habría, al menos, algo de bendito, Miraría a la muerte de hito en hito Y reiría con el placer más puro.
Mas son tantas las noches que han caído, Días y meses y años pasados… Latentes recuerdos atormentados Mecidos por mi más triste vahído,
Que no hallo ya júbilo en mis entrañas, Que sólo sombras son siempre mi anhelo Y el mundo se cubre de un negro velo;
que toda tierra me es ahora extraña, que cada minuto sin ti me ensaña y no hallo la paz bajo ningún cielo.
Soneto II
Quisiera del alba ser el custodio, Ser de tus noches procaz centinela, Huir de la sombra aferrado a tu estela: Dar con la llave, enclaustrar todo el odio.
Ser de tus labios que antaño besara Quisiera solaz y único dueño, Mas sé que el papel que aquí desempeño Fue escrito por mí, con tinta lacrada,
Lacrada de sueños, tan deslucida Cual luna de plata que el vaho empaña: Fue escrito por mí, con pluma afligida.
Soy sólo el custodio de horas sin pausas, Poeta rendido que al tiempo no engaña, Alma perdida, sin fines ni causas.
Etiquetas: poesia |
vaya. no estan mal. ¿son tuyos?